Ir al contenido principal

Valorando los pasajes del terror del halloween de PortAventura


Hace un par de fines de semana tuve la oportunidad de visitar por primera vez el halloween de PortAventura con mi amigo Guille. Llevaba muchos años siguiendo este evento desde casa a través de páginas web como Pa Community o el ya difunto foro Capte. Era parte de un ritual anual esperar a que llegase verano y con ello los primeros rumores sobre nuevos pasajes del terror, fotos de su construcción, esperar a que el microsite temático de halloween se activase... 



Luego llegaba el momento más esperado, esperar a los últimos fines de semana de septiembre, momento en el que a través del portátil de mi padre y una vez acabada la tarea del cole podía leer las primeras reviews de usuarios.

Lamentablemente, los años fueron pasando sin que pudiera experimentar ese evento que los friki parques tanto glorificaban y que a mí cada temporada me tocaba vivir desde casa. Los italianos llegaron a principios de los 2010 y con ellos la calidad artística del halloween de PA cayó en picado. Se edulcoró el producto con un claro viraje hacia lo familiar y comercial. Paralelamente, la dirección artística de los pasajes disminuyó y los nuevos que fueron apareciendo iban cortados por el mismo patrón de productos improvisados con poca alma y muchas cortinas negras y barrilazos.





Así, fue testigo de hitos como la caída de La Mina Del Diablo o La Selva Del Miedo o la aparición de nuevos pasajes de pago que no eran ni un reflejo de lo que se ofrecía de forma gratuita en los primeros años del halloween de PA. En este contexto, mi entusiasmo por poder descubrir de una vez por todas los secretos de esta misteriosa temporada en PortAventura estaban bajo mínimos. Aún sin la inocencia infantil de antaño y con grandes dudas, me apetecía poder de una vez vivir la experiencia por mí mismo para poder opinar con propiedad y criterio.

¿Será que cualquier tiempo pasado quedó atrás y tendemos a romantizar el pasado? ¿Será verdaderamente que la bajada de calidad del halloween de PortAventura es irrefutable? Con todos vosotros, aquí llega mi análisis honesto de los 4 pasajes del terror que he podido disfrutar durante este primer fin de semana de halloween en PA.

El Carnicero De Penitence (Nota: 6,5/10)


Este pasaje me pareció una oportunidad perdida de haber hecho algo realmente bueno puesto que la materia prima estaba ahí. Habían ingredientes muy interesantes pero lamentablemente el conjunto se queda deslucido por varios elementos que en mi opinión no han estado a la altura.

El pasaje se desarrolla en la carpa de Stampida, por la que han pasado pasajes como Psycho´s Circus u Horror En Penitence. La historia trata sobre la inquietante figura del carnicero de la ciudad de Penitence, sospechoso de realizar todo tipo de atrocidades detrás de los muros de su casa. Encomendados por el sheriff los visitantes deben recorrer las diferentes estancias en busca de pistas.

El gran punto fuerte de este pasaje son los sets y la ambientación. Con una factura y dirección artística increíblemente superiores al resto se trata de una haunted house muy disfrutona visualmente hablando. No es una exageración hablar de que a nivel cualitativo no tiene mucho que envidiar a pasajes de las Knotts Scary Farm o Howl O Scream. Esto no es una sorpresa puesto que está manufacturado por el gran David Pìzarro.


A nivel producción está bastante bien y en la línea de lo que se hace en otros parques europeos de destino. Hay algún que otro efecto especial curioso (tampoco nada que os vaya a hacer volar la peluca) y la iluminación está bastante cuidada, aunque lamentablemente algo excesiva por las filtraciones de luz de los pliegues de la carpa.

Otro punto muy bueno de este pasaje son las caracterizaciones. Este creo que es un punto en el que a grosso modo PortAventura sí suele acertar bastante y dejarse los dineros. Los maquillajes, vestuarios etc. estaban notablemente logrados aunque hubieran lucido mucho más con un acting más currado.

Lamentablemente el gran problema de El Carnicero De Penitence está precisamente en el acting y en la falta de coreografía de las escenas. Se trata de un pasaje con unos estándares visuales dignos de un parque de gran nivel pero con impactos y scarejumps muy básicos similares a los que podemos ver en pasajes como La Muerte Viva o El Rey Caníbal. Se ha sentido muy amateur y el factor miedo ha sido, en mi opinión y por las reacciones de todo mi grupo, casi inexistente.


Este pasaje podría haber sido la bomba con impactos más originales y que se salieran de la clásica cortina negra o golpear cuchillos sobre tablas de madera. El elenco de actores podría haber tenido una interpretación mucho más enérgica porque se ha sentido todo muy light y edulcorado. 

También queda la gran tarea pendiente de personalizar más cada escena como un parte de un todo. Es necesario diseñar una coreografía que sincronice luz, sonido y el impacto para que sea más sorprendente. La manera en la que PA enfoca el acting en sus pasajes se está quedando desactualizada en comparación con sus competidores… Incluso parques más modestos como Isla Mágica o Terra Mítica ya emplean recursos de iluminación y sonido coordinados con cada escena. Comienza a ser un canteo lo estancada que está PortAventura en esta materia tanto tiempo.

También lo sentí como un pasaje muy lineal y repetitivo sin una intensidad in crescendo. El final es bastante ploff cuando creo que la temática se prestaba a hacer algo más interesante. También noté una notable falta de actores ya que hubo varias salas en las que se desaprovechó cualquier oportunidad de impacto al no haber personajes.

Pese a todo creo que esto es lo más cercano al rumbo correcto que deberían tomar los pasajes de PA de lo que llevamos viendo en 15 años. Se debe seguir en la linea de estos productos acabados, cuidados, visualmente impactantes y con historias coherentes al lore del parque. Sin embargo, animo al parque a que rompa con el paradigma actual que tienen en cuanto a impactos y sean más ambiciosos. Hay trabajo por hacer.


La Muerte Viva (Nota: 2/10)


No he sentido semejante bochorno en un pasaje de un parque temático hasta la fecha, más aún tratándose de un pasaje de pago. Aunque el nivel del evento no era precisamente boyante, se ha llevado la palma como la peor haunted house de todo el parque.

La Muerte Viva se representa en los porches de La Hacienda El Charro ubicada en la zona colonial del área de México. Naturalmente se trata de un pasaje ambientado en la festividad de la fiesta mexicana del Día de Muertos, con catrinas, esqueletos y mucho colorido como protagonistas.

Hay tantas cosas que están mal de este pasaje que uno no sabe bien por donde comenzar… Lo primero de todo es el flagrante exceso de luz que se filtra al interior del pasaje. Las telas con las que han tratado de aislar los porches del restaurante del exterior no son completamente opacas dejando entrar luz que arruina completamente cualquier opción a que sea un recorrido oscuro. Esto hace que se vean todas las desgracias del pasaje y sus costuras. Por verse se ven hasta todas las máquinas de humo dispuestas en el suelo cual pasaje amateur de camping.


Otro gran problema estructural es que los settings del pasaje se componen de paredes falsas de madera de alrededor de solo metro y medio de altura haciendo zig zags entre sí. No hay mucho más que rascar, parece una tomadura de pelo a nivel visual. En cuanto a elementos decorativos no hay una coherencia muy definida, contando con objetos de bastante poca factura puestos sin una visión artística real. Durante el recorrido conté varios sillones seguramente sacados de algún hotel puestos de forma descontextualizada para seguramente rellenar hueco. Se sentía como un batiburrillo digno de función escolar.

Muy charcuteras me parecieron también las diferentes pantallas puestas como pegotes en lugares random del recorrido con una animación cutre de una catrina haciendo una especie de ritual. Todo a nivel visual era un mejunje que yo personalmente tiraría y reharía desde cero.

A nivel acting poco que rascar aquí. Actores escondidos tras los muros de madera o en las esquinas, sustos de cortina… Muy básico, previsible y por supuesto sin ningún tipo de factor miedo por la naturaleza del espacio escénico.

Lo mejor de este pasaje fue sin duda la speaker inicial, una actriz muy profesional cuya actualización consiguió que el grupo soltásemos más de una carcajada y nos llevásemos algún susto antes de entrar. Pena que lo que hubiera detrás de la cortina no siguiera la línea de esto.


Angkor: La Leyenda Del Rey Caníbal (Nota: 3,5/10)


Sin llegar a los niveles de charcuterismo que La Muerte Viva me pareció un pasaje cortado por el mismo patrón de productos mal acabados, improvisados y muy amateur. En este caso se suma también el bochorno que supone el hecho de que se trate de un pasaje con partes al aire libre realizado a plena luz del día.

Este pasaje se desarrolla en la zona de colas y en la estación de la splash battle Angkor combinando segmentos exteriores y semicubiertos. Nos embarcamos en un extravagante tour por un reino tomado por los monos y por el temido Rey Caníbal. Durante el recorrido atravesaremos zonas tomadas por militares y la guarida de los monstruosos primates que querrán sin duda tomarnos como parte de su cena.

Lo primero que destaca para mal es que el planteamiento y muchos elementos son descaradamente reciclados de Apocalipsis Maya. Algunos vestuarios, las planchas de madera, las estructuras vegetales de la primera parte del pasaje. Al igual que a su predecesor, a este pasaje le mata estar representado a plena luz del día, pudiendo anticipar cada impacto y haciendo que el factor miedo sea prácticamente nulo.

Aunque el landscaping de la atracción se prestaba a hacer cosas realmente interesantes y hay alguna escena que puede tener un pase, la tónica general es la de unos settings pobres e improvisados. Laberintos demasiado amplios elaborados con planchas de madera en zig zag, cajas y bidones, cortinas… No hay mucho más que rascar a nivel visual. 


Especialmente sangrante es la “escena estrella” montada en la estación de Angkor, compuesta por una caótica combinación de elementos y animatronics tan iluminada que es imposible recibir ningún susto. El espacio también es increíblemente amplio, mucho más de lo que debería serlo en un pasaje del terror.

Por rascar alguna cosa positiva de este pasaje es que se hace entretenido de hacer al contar con bastante duración y transcurrir por ambientes diferentes, subiendo y bajando escaleras, pasando entre templos... A nivel escenográfico no se ha hecho gran cosa puesto que el 90% de las cosas interesantes a nivel de setting vienen ya de serie, pero hay escenas que hacen un uso interesante de elementos de la atracción como su canal de agua. 


Sin embargo, el hecho de estar montado sobre las colas de una atracción del parque es también el talón de aquiles de este pasaje. Se destila muy poco esfuerzo intentar disimular los elementos de la señalática de las colas de la splash battle. Mientras intentáis escapar de los monos veréis un gran cartel rotulado con “Entrada Express” o “SALIDA” de forma completamente descontextualizada en pleno pasaje y rompiendo cualquier atisbo de inmersión. Se sintió un pasaje muy basto y poco cuidado.

Tampoco el acting fue nada boyante aquí. Aunque claro… ¿Qué acting podría salir airoso en un espacio completamente iluminado y sin apenas oportunidades interesantes de impactos? Una vez más vemos sustos muy básicos compuestos por cortinas, cajas de madera gigantes, mallas de camuflaje… Los actores intentan hacer lo que pueden con un pasaje con settings muy amplios desarrollados a plena luz del día. Además, algo debió de fallar también en la organización puesto que nos juntamos con el grupo de delante.

Por destacar algún otro aspecto positivo del pasaje, los vestuarios sí que estaban bastante logrados. Especialmente creo que los monos salieron bastante bien parados con la actitud de los asustadores acompañando a la calidad del disfraz.


REC Experience (Nota: 5,5/10)


Pasaje ya muy desgastado con unos 15 años a sus espaldas que inexplicablemente y pese a graves carencias sigue siendo una de los haunted houses más destacables de todo el lineup del parque. Se trata de un túnel del terror teóricamente de un cuarto de hora de duración (en la práctica apenas supera la mitad) de la ya trasnochada saga de terror REC, recorriendo diferentes escenas de las diferentes películas.

La haunted house se representa en el interior del difunto Sea Odyssey, llegando a atravesar espacios como las salas principales de proyección o los pre shows. Para los que nos conocemos la atracción al dedillo resulta hasta cómico ver la forma en la que a través de triquiñuelas, laberintos de telas y puertas comunicantes han conseguido aprovechar absolutamente todo el espacio. Si esto es un halago o un perjuicio lo dejo al criterio de cada lector.

El mayor problema que le veo a este pasaje es que es constantemente una de cal y otra de arena. Podría ser un auténtico pepinazo de pasaje si algunas buenas ideas que se intuyen hubieran estado acompañadas de una ejecución a la altura. Tienes una sala con una tematización realmente digna para después entrar en un segmento compuesto por telas negras y figuras de dinosaurios colgados del techo de la época de Dino Escape… Te encuentras cara a cara con una actriz caracterizada maravillosamente de la niña Medeiros para que después te asuste un intento de zombie en zapatillas deportivas con una caracterización realmente amateur. 


Tiene cosas buenas pero otras son tan malas que hacen que no me pueda tomar con seriedad al pasaje en su conjunto por su falta de coherencia y heterogeneidad. Tampoco puedo tomarme de forma no irónica un pasaje que versa sobre una franquicia de terror muerta de la que prácticamente nadie se acuerda. Mantener el mismo producto tantos años sin buscar cambiar la historia o explorar IPs más atractivas demuestra una incomprensible falta de ambición e inmovilismo por parte del parque.

Otro aspecto que es vox populi es que se trata de un pasaje que abusa en mi opinión de sustos consistentes en golpear compulsivamente barriles y bidones, llegando a ser saturante y excesivo. Más que producir miedo, acaba incitando a coger una cita en GAES tras la salida del pasaje. Por el resto tampoco hay mucho más que rascar, siendo sustos de cortinas negras, puertas, etc… 

No obstante, el cast de este pasaje sí parece más entregado a la causa con impactos más enérgicos y agresivos. Asimismo es el pasaje donde con diferencia más actores contabilicé y donde el factor miedo es objetivamente mayor. También contamos con la presencia de un puñado de animatronics bastante gores que suponen un plus a la experiencia, aunque la aplicación de todo es algo cuestionable y un poco caótica.

Finalmente algo que sí que voy a destacar para bien de este pasaje es que es de largo el pasaje más oscuro y claustrofóbico de todos con los que cuenta el parque. Hay zonas en las que es realmente difícil ver algo. Especialmente interesante me parecieron los primeros metros del pasaje entrando por un túnel de cuarentena únicamente iluminado por unas inquietantes luces intermitentes. Entre el abundante humo y el escaso parpadeo de las luces resultaba muy difícil ver a más de un par de metros vista.

Esta escena me pareció súper interesante y podría haber sido el preludio de un pasaje muy original y bueno, pero en cuanto empiezas a ver el percal se queda en agua de borrajas. Se rumorea fuertemente que el antiguo edifico de Sea Odyssey, ubicación de REC Experience, podría dar paso muy pronto a una novedad mecánica, por lo que podríamos estar ante el fin de una saga.

La Maldición Del Emperador - Scare Zone


También pasamos por la scare zone del parque representada en la zona de la China baja. El principal problema que tiene una vez más es que es difícil tomarse de forma no irónica un producto de este tipo representado a plena luz del día. Genuinamente no me parece una scare zona mal lanzada... La ubicación es buena, es un espacio angosto, con buena longitud, la caracterización es buena, la temática china es buena... Pero un conjunto de malas decisiones se carga el producto.


La misma scare zone de noche, con más humo, buena iluminación y un casting enérgico y probablemente estaríamos hablando de un resultado completamente diferentes. Lamentablemente en su estado actual se queda un poco en tierra de nadie y no me aporta demasiado.

Otras reflexiones del parque

No me extenderé demasiado ya que no es el objeto de este artículo, pero me gustaría repasar algunos aspectos que comentar desde mi última visita a PortAventura.


Una vez más, el gran punto fuerte de este resort son sus hoteles. Nos alojamos en el Colorado Creek y es una gozada la atención al detalle, amabilidad de los empleados, la temática de la habitación, los desayunos... Creo que PortAventura juega en una liga bastante alta en este sentido sabedor de la importancia que tiene la pata de los hoteles en el taburete que conforma el complejo negocio de los parques temáticos.


Makamanu Gardens creo que simplemente y llanamente no ha funcionado. Es deprimente ver como en un primer sábado de halloween y con colas de más de hora y media en todas las majors esta zona estaba prácticamente vacía. Me quedé de piedra al comprobar cómo en Makamanu Summit no había ni una persona haciendo cola, evidenciando el poco atractivo que supone este tipo de instalaciones para el público objetivo de un parque temático. 

Supongo que una vez agregada la próxima novedad mecánica en Polynesia, Makamanu Gardens cobrará más sentido contextualizada como la parte de un todo. De momento, me parece un gran despropósito desconectado de las verdaderas necesidades del parque.

Operativas y retrack de Dragon Khan

A nivel operativas creo que tal y como se ha apuntado esta temporada ha habido un gran paso adelante. Sigue habiendo tela que cortar, pero creo que comparando las operativas de PortAventura con la de la gran mayoría de parques españoles, el parque catalán saldría notablemente beneficiado. Aunque contratar a más auxiliares agilizaría más aún la capacidad horaria de muchas majors, los trabajadores ya existentes trabajan en líneas generales con una agilidad bastante aceptable. 


La incorporación de single rider line en atracciones como Dragon Khan o Thrill Towers también me parece un acierto. Lo que le falta a PortAventura es una gran dark ride comepersonas que descongestione atracciones del resto del parque, planteando próximas novedades desde la excelencia operativa y una visión estratégica.

En otro orden de cosas pude probar por primera vez el retrack parcial de Dragon Khan, corroborando todas las opiniones sobre su "Carlabarberización" y lo inútil que ha resultado el reemplazo de sus dos elementos principales. Me bajé de la coaster con la impresión de que estaba peor incluso que la última vez que la ridee hace un año. Mirando hacia atrás me parece distópico que llegaran a haber hostias por hacerse con un diploma presumiendo de haber sido de los primeros pasajeros tras el reopening.

Lo cierto es que me preocupa lo incómodo y doloroso que resulta riddear prácticamente cualquier major en PortAventura. Stampida está que se cae a cachos y aunque jamás pensé que llegaría a decirlo, riddearla es más doloroso que hacer lo propio con Coaster Express. Furius Baco tambien tiene unas vibraciones insostenibles. Dragon Khan parece que se vaya a desarmar de cualquier momento a otro... Incluso Red Force ya tiene vibraciones considerables que condicionan la comodidad de la experiencia.


También fue una gozada poder riddear de nuevo Serpiente Emplumada, cuyo dilatado cierre se produjo solo unas semanas después de mi última visita. Paradójicamente, su reopening tras tanto tiempo "en talleres" se fraguó solo unos días antes de dejarme volver a caer por PortAventura. Con este tipo de timings sencillamente da gusto.


En noviembre volveré al parque, esta vez con más calma y espero también con menos attendance, para centrarme en exprimir la oferta mecánica del parque. Una oferta que lamentablemente, debido al poco tiempo disponible en esta visita y al priorizar la oferta de halloween, no pude disfrutar casi. ¿Qué sorpresas nos tendrá guardadas el parque hasta entonces?