Muchos se acordarán de aquel episodio de Bob Esponja en el que el jefe del protagonista, el Señor Cangrejo , creaba un parque temático para los clientes de su restaurante El Crustáceo Crujiente. Finalmente, todo resultó ser un decepcionante truco de marketing para conseguir vender más hamburguesas. En Krabby Land , así se hacia llamar el lugar, la montaña rusa no era una montaña rusa, era un tobogán de tablas de madera; el tiovivo no era un carrousel, eran dos tostadoras acopladas a un muelle. Y así con todo. Madrid, la ciudad que fue a por lana y acabó trasquilada Bien, después de que la capital madrileña anunciara hasta un total de tres scream parks nadie esperábamos que dos de ellos acabaran fulminantemente cancelados a semanas de su inicio y el restante acabara siendo un Krabby Land de manual. Eso ha resultado ser Screamfield , un proyecto en el que yo mismo llegué a depositar una gran cantidad de esperanzas y que se intuía como un revulsivo para el universo español de los scream ...