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PortAventura me ha puesto un puntito en la boca con Coral Bay


Creo que sin duda hay algo que está cambiando en PortAventura últimamente. Como diría Belén Esteban: "A mí hay algo que se me escapa. No me preguntes el qué Jorge, porque tú sabes que te lo diría, pero a mí hay algo que se me escapa". Lo cierto es que después de muchos años de impersonalización del producto, diferentes movimientos recientes aseveran un coqueteo con recuperar el espíritu original del parque. Todo esto ha llevado con que la ejecución de las para mi gusto decepcionantes novedades de este 2026 sea mucho mejor que lo que intuí a principios de año.


Y no, hasta hace muy poquito tiempo hubiera sido impensable ver acciones tan acertadas y temáticas como las que estamos viendo implantarse recientemente en el resort. Parece que hay cada vez más conciencia en PortAventura de que los parques temáticos no son un supermercado de atracciones, sino que deben aspirar a generar experiencias temáticas significativas para el visitante. En definitiva, transportarles a un universo inmersivo con verosimilitud temática y coherencia. 

¿Qué ha cambiado en PortAventura esta temporada?

Y es que durante años, a juzgar por las decisiones estratégicas y los nuevos proyectos que hemos visto en el parque, la sensación general es que la temática original molestaba. Que era un lastre. Que aburría. ¿Quién iba a querer nuevas atracciones mimetizadas con la cultura china o polinesia? ¡Si eso es un rollo! Mejor pongamos piratas en Mediterrània, o inflemos el resort de IPs como Barrio Sésamo, Ferrari o Uncharted hasta explotar. ¿Que hay que meter una hyper coaster? A la gente le dan igual las chorradas temáticas, pongamos una estación con cuatro tonterías de corchopan y ya la tenemos integrada. ¿Dinosaurios en Polinesia? ¿Why not?

Que desde la llegada de Investindustrial el Secreto de los Mayas haya sido probablemente la novedad temáticamente más acertada y fiel al espíritu original del parque dice mucho de la situación. Las campañas de marketing que se han ido sucediendo han reposicionado el resort cada vez más como un lugar impersonal, generalista, masticadito, "La Tagliatella", "Smash Burger" y al hilo del algoritmo de TikTok, dopamina rápida, vacía y para paladares poco exigentes.

Por eso la serie de circunstancias que se han dado desde comienzo de esta temporada para acá, al menos desde una visión externa, llaman poderosamente la atención. Acciones como la creación de los refresh points, probablemente una de las decisiones más ingeniosas y acertadas de la historia reciente del resort, muestran que hay un nuevo rumbo creativo que parece que no ha hecho más que empezar. Muy destacables para bien son también acciones como la venta de memorabilia de Dragon Khan o la mejora de las operativas tras las repetidas quejas de los visitantes.

Aires renovados en el equipo de desarrollo creativo del parque

La sensación que hay ahora es que por primera vez desde hace muchos años las decisiones y proyectos estratégicos están emprendidos por gente que conoce el parque, su contexto y está conectada con las tendencias actuales del sector. Una pena que asimismo también tenga la misma sensación de que la partida económica para poder sacar adelante estos proyectos sea del importe total de tres euros y un bocadillo de chopped. Si el parque dispusiera de los recursos adecuados para acometer nuevos proyectos y hubieran ideas como las que estamos viendo últimamente, otro gallo cantaría.

A falta de poder dejarme caer por PortAventura más adelante esta temporada para verificar en persona cómo se está viviendo esta temporada en el parque, estoy muy contento con lo que se está viendo. Nunca pensé que acabaría diciendo esto, pero en caso de que PortAventura sea vendido próximamente, vería con buenos ojos que parte del equipo de gestión actual se mantuviera para seguir aportando en la consecución de un proyecto a largo plazo. Un proyecto a largo plazo que de seguir por los derroteros de las últimas aportaciones, podría ser muy interesante con más recursos sobre la mesa.

También hay sitio para las sombras de la temporada

Tampoco podemos obviar que queda mucho trabajo por hacer y no se puede ser indulgente con que la realidad del parque tiene mucho que mejorar pese a estos brotes verdes. Sigue siendo aberrante que un parque de la talla de PortAventura no tenga ni si quiera anunciada una E Ticket después de más de tres años desde la apertura de Uncharted. Esto implicaría que en el mejor de los casos la siguiente gran novedad podría llegar en 2028, un plazo inconcebible. 

Fiestaventura comenzó esta temporada en muy malas condiciones y el parque sigue con su estrategia de usar ofertas agresivas para atraer clientes de forma masiva y luego freirles a precios sangrantes en su interior. El gran problema que entraña el segundo "pseudoparque" del resort, Ferrari Land, ya es para dar de comer aparte. 

El jarro de agua fría de Coral Bay

En este contexto hace unos días se inauguraba la nueva área temática familiar Coral Bay en Caribe Aquatic Park. Se ha tratado, en esencia, de una novedad cuyo anuncio fue recibido de forma muy tibia por parte del fandom. Los precedentes previos, la sed de una gran novedad y los artworks hechos con IA intuían que se trataría de algo improvisado, barato y cero identificado con la identidad original de PortAventura. La realidad es que se trata de un área agradable, bien resuelta y me atrevería a aseverar que hasta necesaria para el parque acuático del complejo.

Sin ninguna duda, Caribe Aquatic Park lleva muchos años quedándose pequeño. Se trata de un lugar que salvando las semanas de inicio y fin de temporada se queda pequeño para el volumen de visitantes que absorbe. Las colas son monumentales y la sensación general es de agobio y claustrofobia para prácticamente cualquier cosa. Urgía algo de cariño para un lugar que como aseveré en mi review de hace dos veranos, me sorprendió sobremanera por su verosimilitud temática y ambientación.

Los precedentes de ampliaciones made in Invest en CAP

Una muestra de la evolución en cuanto a mimo temático en Coral Bay es comparar la ampliación de 2013 con esta que ha sucedido 13 años después. Por aquel entonces observábamos una ampliación que resultaba indudablemente inferior en cuanto a estándares temáticos de producción en relación con el resto del parque. Estructuras de hierro sin siquiera la intención de ser disimuladas, materiales baratos, rótulos de mal gusto y como siempre en la etapa Investindustrial, el buen gusto vendido en favor del ruido de traer el titular populista de "el más alto de Europa" con King Khajuna

Es por ello que me ponía en el peor de los escenarios para Coral Bay. Si aquella ampliación de 2013, que nos arrebató el tan añorado volcán que Universal planteó en los artworks originales, tenía atracciones que se vendían por sí mismas, Coral Bay no tenía ni eso. No podía esperar otra cosa que no fuera una sucesión de atracciones infantiles puestas como un pegote más digno de un nuevo añadido low cost para Aqualand El Arenal, Agua Mágica o Aquopolis Cartaya. Pues para mi alegría, PortAventura me ha puesto un puntito en la boca.

Sí, me equivoqué con mis elucubraciones. Y me encanta equivocarme, sobretodo cuando esa equivocación significa que aquel al que menosprecié ha conseguido sorprenderme por su esfuerzo y profesionalidad. Coral Bay no es perfecta, pero cumple perfectamente su objetivo, la considero innovadora, acertada desde el punto de vista operativo y está bien resulta temáticamente hablando. 

Sentimientos encontrados con la water coaster

Si bien mis predicciones en cuanto a la calidad del producto no han ido bien encaminadas esta vez, sí acerté de lleno por ejemplo con el concepto de la water coaster "familiar". Muchos no quisieron verlo durante el anuncio, pero yo tenía muy claro que esa montaña rusa acuática sería un complemento más del área y contaría con un recorrido muy corto. ¿Cómo se explicaría sino que no fuera la cabeza de cartel de la nota de prensa del anuncio, llegando incluso a pasar desapercibida?

Dicho esto y entendiendo que a aquellos fans deseosos, con razón, de tener un Kilauea o un Singha en Caribe Aquatic Park les haya sorprendido esta noticia, otros lo teníamos asumido desde Fitur. Pese a que no sea nuestro "contenido", no puedo dejar de ponerme en la piel de los niños y las familias que visiten el parque, que vivirán esta "Cyclone" como una gran aventura como la de los mayores pero adaptada a sus paladares. El siguiente paso lógico sería una water coaster E-Ticket más intensa que espero que llegue al parque en próximas temporadas.

Atisbos de innovación en los modelos de The Crab

La torre de toboganes The Crab también me ha sorprendido relativamente. Al contrario de lo que intuía, se trata de un complejo de toboganes muy equilibrado que se abre a un público más adulto sin dejar de lado su componente eminentemente infantil/familiar. Esto ya lo descubrí con la zona exterior de Rulantica y me encantó como experiencias más infantiles podían convivir perfectamente con otras más adultas en un espacio modular.

Aprecio también el gran esfuerzo de PortAventura por haber innovado con diferentes elementos únicos y muy interesantes en diferentes toboganes. El tobogán morado incorpora el elemento HIVE de ProSlide, una novedosa hélice inmersiva que crea un interesante efecto óptico. El tobogán azul también incorpora el elemento SAUCER que permite crear curvas exteriores con una inclinación mayor a la normal en el mismo tipo de toboganes. Otros dos toboganes con disposición dueling también incorporan una sección RallyRACER otorgando el aliciente extra de ver a tu oponente durante el descenso.

Un área interactiva, cohesionada y bien resuelta

La nueva piscina de aventuras manufacturada por WhiteWater también me parece una incorporación fresca, colorida, interactiva y muy participativa que a juzgar por los primeros videos, parece gustar tanto a pequeños como a mayores. 

También me gustaría destacar la cartelería del área. Los logotipos de las diferentes atracciones y la señalática de los baños me parece inmersiva, trabajada y de juvenil buen gusto. Un juvenil buen gusto difícil de concebir sabiendo que el nombre identidad visual y renders del área fueron elaborados usando la más rigurosa IA.

Aunque parezcan tonterías, son detalles que hasta hace no demasiado tiempo hubieran sido inimaginables en el parque. El arco de entrada y los elementos temáticos de los corales también me parecen bastante más interesantes de lo que inicialmente hubiera imaginado. El enlosado del suelo o la tematización de los diferentes edificios de servicios y restauración también están bastante bien resueltos.

El acierto de la comunicación de Coral Bay

Otro gran punto a favor de la gestación de Coral Bay, bajo mi punto de vista, es como se ha resuelto la campaña de comunicación por parte del resort. Me ha sorprendido de forma muy positiva ver como han entendido que el "morbo" del que vive la comunidad de fans del parque durante la construcción de novedades puede ser explotable a través de los diarios de construcción.. Por primera vez parece que empiezan a hablar nuestro lenguaje, argot, tiempos, códigos y el contenido de redes se aleja de los edulcorado y family friendly de novedades anteriores.



En esta linea también valoro de forma muy positiva que los primeros en poder acceder a esta área temática fueran los trabajadores del parque y sus familiares. Un detalle simbólico que me pareció muy acertado, ya que son los trabajadores los que hacen el día a día en el parque y deberían tener este tipo de privilegios. También valoro de forma positiva (aunque con matices) la horizontalidad a la hora de presentar esta novedad a los fans del parque, permitiendo asisitir al preopening a usuarios del pase de temporada y no solo a creadores de contenido. Sí que es para dar de comer aparte que hayan sacado una nueva categoría de pase (y no precisamente barata) para incitar a los fans a no quedarse fuera del "evento del año" y pagar ese suplemento para vivir la inauguración.

La cara menos amable de Coral Bay

En la otra cara de la moneda hay considerables costuras estructurales y coyunturales en la ejecución de este área. El césped de las hamacas es insultantemente artificial, rompiendo con ese "lore" de bahía pirata recién emergida. Tampoco me parece operativamente eficiente que en la torre The Crab el espacio en las escaleras sea tan minúsculo que no hayan colas diferenciadas para cada uno de los cinco toboganes. He leído que en la mayoría de ocasiones los visitantes no pueden elegir el tobogán por el que se quieren subir al acceder por grupos. Cutre, cutre... La tematización de las estructuras, pese a contener "atisbos" por salir airosa, son claramente insuficientes, especialmente en The Crab.

Una vez más, hay que reiterar que al Caribe le hace falta mucho más mimo. Considero urgente la instalación de una gran E-Ticket como una nueva water coaster potente, recuperar El Gran Caribe para los meses de invierno o ampliar el calendario todavía más dado el buen clima del área... En el contexto de PortAventura, Coral Bay podría ser una buena novedad coqueta de transición entre temporadas de novedades principales, pero que esto sea todo lo que tiene que ofrecer el parque tres años después de la última novedad mecánica se siente como insuficiente. Pero claro, eso es culpa del contexto del parque, no de Coral Bay como concepto.